Después de una operación de rodilla es frecuente que el especialista indique una órtesis articulada para proteger las estructuras intervenidas y controlar temporalmente el movimiento de la articulación.
Al verla por primera vez, pueden surgir muchas dudas: ¿para qué sirven sus articulaciones laterales?, ¿puedo modificar los topes?, ¿debe quedar muy apretada?, ¿qué hago si se desliza?, ¿puedo quitármela para dormir?
No existe una respuesta única para todos los pacientes. La forma de utilizarla depende del tipo de cirugía, de los tejidos reparados y de las instrucciones del cirujano o del equipo de rehabilitación. En Ortopedia Pérez Borges podemos ayudarte a comprobar el tallaje, la colocación y el ajuste de la órtesis, siempre respetando la pauta médica establecida.
¿Qué es una órtesis articulada de rodilla?
Es un soporte que rodea la pierna y cuenta con articulaciones o bisagras a ambos lados de la rodilla. Dependiendo del modelo, puede:
- estabilizar la articulación;
- limitar la flexión o la extensión;
- mantener la rodilla bloqueada en una posición;
- permitir únicamente un rango concreto de movimiento;
- y proteger los tejidos durante determinadas fases de recuperación.
Las órtesis de control de movimiento se utilizan después de diferentes intervenciones, como algunas reparaciones meniscales, reconstrucciones ligamentarias, reparaciones tendinosas, osteotomías o cirugías sobre estructuras articulares. Sin embargo, la necesidad de llevarlas y la configuración empleada no es igual en todas las operaciones.

¿Para qué sirven los topes de flexo-extensión?
Las articulaciones laterales pueden incorporar unos controles que limitan cuánto puede doblarse o extenderse la rodilla.
Tope de flexión
Limita hasta qué punto puede doblarse la rodilla.
Tope de extensión
Limita hasta qué punto puede estirarse.
Bloqueo de la articulación
En algunos casos, la órtesis puede quedar bloqueada para mantener la rodilla en una posición determinada, por ejemplo durante la marcha o en una etapa inicial de protección.
Estos controles permiten proteger los tejidos reparados mientras el especialista autoriza progresivamente un mayor rango de movimiento. El rango puede modificarse durante la recuperación, pero debe hacerlo el profesional responsable o realizarse siguiendo sus instrucciones expresas.

No cambies los topes por tu cuenta
Aunque la rodilla se encuentre mejor o la órtesis resulte incómoda, no conviene modificar los grados de flexión o extensión sin autorización.
Cambiar los topes puede permitir un movimiento que todavía no esté indicado para la estructura reparada. También puede alterar la protección prevista al caminar, sentarse o realizar los ejercicios prescritos.
La pauta puede variar considerablemente entre dos personas sometidas a operaciones aparentemente similares. Por eso, deben respetarse siempre:
- los grados indicados;
- el tiempo de uso;
- las instrucciones sobre carga;
- el empleo de muletas;
- y las indicaciones para dormir, descansar o realizar ejercicios.
Los protocolos posoperatorios se adaptan al tipo de injerto o reparación, a otros procedimientos realizados y a la evolución del paciente.
Cómo debe quedar colocada una órtesis articulada
Una colocación correcta es fundamental para que las bisagras acompañen el movimiento de la rodilla y la órtesis no se desplace.
1. Alinea las articulaciones laterales
Las bisagras deben situarse aproximadamente a la altura del eje de la rodilla, una a cada lado. Si quedan demasiado altas, bajas o adelantadas, la órtesis puede moverse mal y generar presión.
2. Coloca la pierna en la posición indicada
Dependiendo del modelo y de la pauta recibida, puede ser necesario colocarla con la pierna extendida o en una posición determinada. No fuerces la rodilla para introducirla en la órtesis.
3. Ajusta las correas sin comprimir en exceso
Las correas deben impedir que el dispositivo se deslice, pero no deberían provocar:
- hormigueo;
- adormecimiento;
- cambio de color en el pie;
- aumento del dolor;
- marcas profundas;
- o sensación de falta de circulación.
4. Revisa de nuevo la posición al ponerte de pie
Una órtesis que parece bien ajustada estando sentado puede deslizarse al caminar. Comprueba que las bisagras siguen a la altura de la rodilla y que las correas no se han desplazado.
Los materiales clínicos para pacientes recomiendan alinear las articulaciones con la rodilla y respetar la configuración realizada por el equipo asistencial.
Qué hacer si la órtesis se baja
Durante los primeros días puede cambiar la inflamación y reducirse el volumen de los vendajes. Como consecuencia, una órtesis que inicialmente estaba ajustada puede empezar a deslizarse.
Antes de apretar todas las correas con fuerza:
- vuelve a colocarla en la altura correcta;
- comprueba la alineación de las bisagras;
- ajusta las correas progresivamente;
- verifica que no existan pliegues en la ropa o en el acolchado;
- y comprueba que el pie mantiene color, sensibilidad y temperatura normales.
Si continúa bajándose, gira alrededor de la pierna o necesitas apretarla demasiado para mantenerla en su sitio, conviene revisar el tallaje y la colocación. No modifiques los diales de movimiento para intentar resolver un problema de ajuste.
Órtesis, vendajes y apósitos
Después de una cirugía puede haber vendajes, apósitos o inflamación que cambien el ajuste de la órtesis.
La órtesis no debe:
- desplazar el apósito;
- presionar directamente la herida;
- comprimir excesivamente una zona inflamada;
- ni crear un borde duro sobre la incisión.
No retires vendajes ni apósitos para conseguir que la órtesis encaje mejor salvo que el equipo sanitario te haya indicado expresamente cómo hacerlo.
Cuando el vendaje disminuya o cambie la inflamación, puede ser necesario reajustar las correas. Esto no significa que deban cambiarse los grados de movimiento programados.
Cómo prevenir rozaduras y cuidar la piel
Durante el posoperatorio, la piel puede estar más sensible y permanecer muchas horas bajo la órtesis.
Conviene comprobar regularmente:
- la parte posterior de la rodilla;
- los bordes superiores e inferiores;
- las zonas situadas bajo las correas;
- los laterales próximos a las bisagras;
- y cualquier punto donde notes presión o calor.
Una marca ligera que desaparece poco después de retirar la órtesis puede deberse a la presión normal del soporte. En cambio, una marca persistente, una ampolla, una herida, un roce doloroso o una zona sin sensibilidad requieren revisión.
Las recomendaciones hospitalarias recientes aconsejan retirar la órtesis únicamente cuando esté autorizado y revisar la piel al menos varias veces al día en los casos en los que pueda hacerse con seguridad.

¿Se puede llevar ropa debajo?
Depende del modelo, de la herida, de los vendajes y de las indicaciones recibidas.
Cuando esté permitido, una prenda fina, lisa y sin costuras gruesas puede ayudar a reducir el roce. Sin embargo, no deben añadirse acolchados improvisados que:
- cambien la posición de la órtesis;
- alteren el ajuste;
- presionen la herida;
- o hagan que las bisagras dejen de coincidir con la rodilla.
Si necesitas proteger una zona concreta, es preferible consultar antes de añadir gasas, espumas o tejidos por tu cuenta.
¿Hay que llevarla para dormir?
La decisión depende de las estructuras reparadas y del riesgo que se pretende evitar. Por tanto, deben seguirse las instrucciones entregadas al alta y no retirarla por la noche simplemente porque resulte incómoda. Algunos protocolos hospitalarios indican uso continuo cuando así lo prescribe el cirujano.
No hay una pauta universal. Algunas cirugías requieren llevar la órtesis también durante el descanso o el sueño, mientras que en otras puede retirarse en momentos determinados.
¿Puedo apoyar la pierna o caminar con la órtesis?
La órtesis por sí sola no determina cuánto peso puedes apoyar.
Según la intervención, la pauta puede ser:
- no apoyar;
- apoyar parcialmente;
- apoyar según tolerancia;
- caminar con muletas;
- o caminar con la órtesis bloqueada en una posición concreta.
Estas instrucciones deben proceder del cirujano o del fisioterapeuta. No interpretes que llevar una órtesis significa automáticamente que puedes caminar sin ayudas.
¿Puedo hacer ejercicios con la órtesis?
Los ejercicios posoperatorios también dependen del procedimiento realizado. Algunos deben hacerse con la órtesis puesta y otros pueden requerir retirarla temporalmente bajo indicación profesional.
No desbloquees la articulación ni amplíes el movimiento para realizar un ejercicio que no puedas completar con la configuración prescrita. Si la órtesis impide realizar una actividad indicada, consulta antes de modificarla.
Lista de comprobación diaria
Antes de iniciar la actividad o después de volver a colocar la órtesis, comprueba:
- que corresponde a la pierna correcta;
- que las bisagras están alineadas con la rodilla;
- que los topes conservan los grados indicados;
- que las correas están firmes, pero no excesivamente apretadas;
- que no hay pliegues bajo el soporte;
- que no presiona directamente la herida;
- que no se desliza al ponerte de pie;
- que el pie mantiene color, temperatura y sensibilidad normales;
- y que no aparecen rozaduras ni marcas persistentes.
Señales para pedir una revisión
Contacta con el equipo sanitario o solicita una revisión si aparece:
- dolor intenso o claramente creciente;
- pérdida de sensibilidad u hormigueo persistente;
- pie frío, pálido o con cambio de color;
- inflamación que dificulta colocar la órtesis;
- herida, ampolla o enrojecimiento persistente;
- secreción, mal olor o signos de infección alrededor de la herida;
- rotura de correas, bisagras o cierres;
- modificación accidental de los topes;
- o desplazamiento continuo pese a reajustar correctamente las correas.
Ante dificultad respiratoria, dolor torácico u otros síntomas urgentes, debe solicitarse asistencia médica inmediata.
Errores frecuentes con las órtesis posquirúrgicas
Cambiar los grados porque “ya puedo doblar más”
La sensación de mejoría no confirma que los tejidos estén preparados para ampliar el movimiento.
Apretarla al máximo para que no se caiga
Puede aumentar la presión sin resolver la causa del deslizamiento.
Colocar las bisagras demasiado altas o bajas
Esto altera el movimiento y puede producir molestias.
Ignorar una rozadura pequeña
La presión mantenida puede convertir una irritación inicial en una lesión cutánea.
Retirarla para dormir sin consultar
En determinados procedimientos, el uso nocturno forma parte de la protección prescrita.
Caminar sin muletas porque la órtesis parece estable
El soporte no sustituye las restricciones de carga indicadas después de la operación.
Preguntas frecuentes sobre órtesis articuladas después de una cirugía
¿Puedo modificar los topes si la rodilla se mueve bien?
No. Los grados deben modificarse únicamente por indicación del cirujano, traumatólogo o fisioterapeuta responsable.
¿La órtesis debe apretar mucho?
Debe quedar firme y estable, pero sin producir hormigueo, pérdida de sensibilidad, cambios de color ni marcas profundas.
¿Qué hago si se desliza al caminar?
Detente, vuelve a colocarla a la altura adecuada y reajusta las correas progresivamente. Si continúa desplazándose, necesita una revisión de talla o colocación.
¿Puedo quitármela para ducharme?
Depende de la cirugía, del estado de la herida y de la pauta médica. No la retires para ducharte hasta haber recibido instrucciones claras sobre cómo hacerlo.
¿Cuánto tiempo tendré que utilizarla?
No existe un plazo general. Depende de la intervención, de la evolución y de los criterios establecidos por el especialista.
¿Puedo conducir con una órtesis articulada?
No debe darse por supuesto. Una guía hospitalaria reciente desaconseja conducir mientras se utiliza una órtesis articulada y recuerda que también puede haber implicaciones para el seguro. Consulta al especialista y a la aseguradora antes de volver a conducir.
Conclusión
Una órtesis articulada puede ayudar a proteger la rodilla y controlar el movimiento durante determinadas fases del posoperatorio, pero su eficacia depende de tres aspectos: configuración correcta, buena colocación y respeto estricto de la pauta médica.
Los topes no deben modificarse por iniciativa propia. También es importante vigilar la piel, revisar la alineación de las bisagras y pedir ayuda si la órtesis se desliza, produce dolor o deja marcas persistentes.
En Ortopedia Pérez Borges podemos ayudarte a comprobar el tallaje, la colocación y el ajuste de tu órtesis articulada, respetando siempre los grados y las instrucciones indicadas por tu especialista.
¿Necesitas comprobar la colocación de tu órtesis o resolver dudas sobre su ajuste? Llámanos al 672 53 79 32, visítanos en Chamartín o déjanos tus datos en nuestro formulario de contacto y te responderemos lo antes posible.

